El servicio de transporte público en el país recibe subsidios del Estado Nacional. En el AMBA se hace a través del Sistema SISTAU y en las provincias desde el Fondo Compensador del Transporte Automotor.
Los fondos para el AMBA y para las provincias se calculan a partir del conteo de kilómetros y del personal contratado para cada servicio de transporte. Dado que el AMBA cuenta con transporte de jurisdicción nacional (el que circula en más de una jurisdicción) y la densidad de habitantes y de transporte es notoriamente mayor, existe el Sistema SISTAU para abordar los subsidios correspondientes. Para el interior del país, los aportes se realizan a través del Fondo Compensador, que asiste a todas las provincias que son quienes manejan la regulación y administración de su transporte.
Durante la pandemia creamos el Fondo COVID para incrementar el aporte nacional a las provincias y que puedan asistir a las empresas de colectivos. Durante la pandemia fue imprescindible ayudarlas. El fondo, finalmente, quedó añadido de manera permanente al subsidio que reciben las provincias año tras año.
La tarea del Estado es garantizar el acceso de la población a los servicios que ofrece el transporte público de pasajeros, ya que la movilidad tiene un fin social. Es necesaria para acceder a servicios básicos como ir al médico, trabajar, estudiar o encontrarse con los afectos. Es impulsar la producción y el desarrollo del país. Para eso se subsidia a las empresas prestatarias del servicio público de pasajeros en la Argentina al igual que en todo el mundo. Para permitir que las tarifas sean accesibles para toda la población, porque, de no existir los subsidios, para cubrir los costos de funcionamiento y mantenimiento de los servicios, el transporte sería inaccesible para la ciudadanía.
Además, iniciamos las gestiones para que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se haga cargo de la administración de las 32 líneas que circulan sólo por su territorio, al igual que sucede en el resto de las líneas municipales de otras localidades.
La política federal de esta gestión tuvo siempre la mirada puesta en equilibrar los subsidios al transporte público y corregir desigualdades en los recursos destinados al AMBA y el interior del país, elevando los recursos para las provincias mientras reducía su participación en el AMBA desde el 61% de 2019 al 53% en 2023.